Chano Domínguez y Niño Josele, indulto y salida a hombros

Chano Domínguez y Niño Josele, indulto y salida a hombros

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No eran las cinco en punto de la tarde pero los que asistimos al concierto de Chano Domínguez y Niño Josele con motivo del Festival de Jazz Madrid 2014 ya notábamos en la piel los escalofríos previos a la que intuíamos sería una gran tarde. En el escenario, a la izquierda, un imponente piano de cola zaíno apoderándose de la sala del Conde Duque y en el centro, silla de madera, muy flamenca, como mandan los cánones. A punto de empezar, como si se tratara del pasodoble anunciador de una plaza mexicana, una voz agradecía, entre otros, al productor que obraba el milagro que estábamos a punto de presenciar: el maestro Fernando Trueba. Con las luces más tenues, aparecían Chano Domínguez y Niño Josele entre aplausos ya. Después, todo era silencio.

Estábamos a punto de escuchar un piano muy flamenco (Chano no ha dejado de tomarle el puso a sus teclas siempre a ritmo de palos flamencos) y una guitarra entre la impetuosidad del jazz y el arte de De Lucía. Que al jazz le iba la marcha flamenca ya lo descubrieron otros. La gran corrida del flamenco-jazz fue en el 67 con el álbum “Flamenco-Jazz” de Pedro Iturralde y Paco de Lucía, un prodigio, un disco milagroso y perfecto, como sólo el gran Paco podía ejecutar. Casi diez años más tarde, el gran Chick Corea dejó al Jazz en suerte con la “Rumba de Armando” en su disco “My Spanish Heart”, repleto de aires del sur.

Volviendo a la plaza, empezó la faena con pasos delicados al piano con Django, mientras el Niño Josele se acercaba con los capotazos justos para medirse con Domínguez. Pensé que Josele no resistiría la mano de Chano pero reconozco que el guitarrista fue creciéndose en el concierto y asombrándonos cada vez más. Siguieron después con el “Because” de los Beatles para dejarnos, algo más tarde, con una de las mejores interpretaciones de la deliciosa “Los paraguas de Cherburgo”. Créanme, “Los paraguas de Cherburgo” es una de las melodías más maravillosas y melancólicas de la historia, y en manos de estas dos figuras, un lujo. No es el único guiño cinematográfico de Chano y Josele, en el disco podrán escuchar también “Two for the Road” y, tal vez recuerden, al oír la melodía a aquella Audrey Hepburn bellísima viviendo un gran historia de amor.

Chano se puso en la piel de Jose por unos minutos interpretando una pieza de éste último, una maravillosa Colombiana y el Niño Josele se marcó una brutal interpretación de otra composición del maestro Domínguez “¿Es esto una bulería?”.

Entre vítores y aplausos, dispuestos a darles las dos orejas y el rabo, hubo tiempo incluso para homenajear antes de que les sacaran a hombros, al gran Paco de Lucía con su “Canción de amor”.

El disco de Niño Josele y Chano Domínguez hay que  comprarlo y pagarlo, porque ahí hay mucho arte.

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