En el nombre del padre: 3 padres de artistas que debes conocer

En el nombre del padre: 3 padres de artistas que debes conocer

MARCO GIRALT TORRENTE-OK-
Marcos Giralt en brazos de su padre

El primer hombre siempre es el padre. Nuestro primer amor, nuestro primer dolor, el reflejo en el espejo. Los padres son esos adultos a los que imitamos cuando somos niños, cuestionamos cuando somos adolescentes y amamos, con todas sus imperfecciones, cuando nos hacemos mayores. La figura del padre en la literatura, el cine o el arte es esencial. Hoy os presento a tres padres a los que acercarse un poco más a través de las obras de sus hijos. Aunque no se parezcan a los nuestros, aunque se parezcan tanto.

1.- Padres recuperados

Juan Giralt. Pintor y padre de Marcos Giralt Torrente, autor de “Tiempo de vida”. Esta novela es una de las reconstrucciones más luminosas y valientes que he leído jamás. Sin esconder el dolor y la búsqueda de la identidad de un padre durante mucho tiempo ausente, su historia es un camino de investigación, amor y reconciliación con una emoción tan sincera como impecable. Además en sus primeras páginas el autor recopila diferentes obras de la literatura universal que exploran la relación entre padres e hijos. Un homenaje a un tiempo de vida recuperado en los últimos años de relación entre un pintor, (el padre), y un escritor, (el hijo), que aprenden a amarse antes de despedirse.

 

 

Albert feliz con sus gemelos
Albert feliz con sus gemelos

2.- Padres perdidos

Lucien Camus. Al fin y al cabo no era demasiado tarde, aún podía buscar, saber quién había sido ese hombre que le parecía ahora más cercano que ningún otro ser en el mundo.”El primer hombre” es la última obra, inconclusa, de Albert Camus. En 1960 el escritor murió en un accidente de coche. Entre sus objetos personales estaba este manuscrito de 144 páginas. Fue su hija quien en 1995, 34 años después, en un cierre perfecto padre-hijo-hija-padre facilitó que se publicara. Más allá de su estremecedor origen es una lectura maravillosa que nos adentra en la infancia de un escritor huérfano que reconstruye desde la imaginación la silueta de ese padre al que nunca pudo conocer. En “El primer hombre”, Camus juega a adivinar los sentimientos  y pensamientos de su padre, en un magistral inicio en el que evoca a ese padre joven y emigrante junto a su mujer, embarazada en ese momento del autor, a su llegada a Argelia. El padre de Albert  murió en el frente durante la primera guerra mundial y nunca llegó a conocerle. Maravilloso también el retrato del maestro, el señor Germain, sustituto del padre ausente y esencial en la trayectoria del propio Camus, a quien dedicó estas preciosas palabras tras ganar el Nobel de Literatura.

 

Dalí desafiando a su padre con un erizo por montera
Dalí desafiando a su padre con un erizo por montera

3.- Padres devoradores y devorados

Salvador Dalí i Cusí: Mi padre fue, en efecto, no solo el hombre a quien más he admirado, sino también al que más he imitado; y, pese a eso, no he dejado de hacerle sufrir, (Salvador Dalí Diario de un genio).  Librepensador y ateo, gigante de fuerza, este notario de Figueras de violencia y amor imperioso fue objeto de la provocación del artista durante toda su vida, en una relación constante de amor/odio digna de Freud. El padre admiraba al hijo a la vez que le repugnaba su conducta,  le pagó su estancia en la Residencia de Estudiantes porque estaba convencido de su valía,  le repudió al enamorarse de Gala, y se casó con la tía de Dalí, hermana de su esposa muerta, en un movimiento de drama griego ambientado en la Costa Brava. Esta fascinante relación puede verse reflejada en diversas obras del artista. Miedo y admiración mutua, provocación constante, unidos irremediablemente por caracteres irrepetibles. Desde que era un niño hasta casi los últimos años de su vida, el pintor no dudó en provocar a su padre en cada pequeño gran gesto. Cuando Salvador anunció que se casaba con Gala y su padre le repudió “para siempre” por considerarla una pecadora y una casquivana, procedió a raparse la cabeza y a fotografiarse junto a la rusa de su vida con un erizo de mar en la cabeza. Los erizos de mar simbolizaban en la familia de Dalí un manjar símbolo de fiesta, alegría. Así se burlaba de su propio padre, desafiante y surrealista y le enviaba un mensaje como una bofetada.

Hay muchos tipos de padres aunque padre no haya más que uno,  padres criadores de jirafas que cuentan cuentos, que cantan canciones y también hay padres oscuros como Darth Vader que tienen su punto de luz al quitarse el casco. En cualquier caso, sean o no sean del lado oscuro de la fuerza sin ellos no existiríamos, y ya sólo por ese pequeño detalle y porque si no nos comprendemos desde el principio no llegaremos a entender nuestro final hay que insistir en conocerlos un poco mejor…

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