5 locas del coño a las que deberías amar

Marina Abramovic a favor de las LDC

Por definición popular una  loca del coño es una mujer que vive encerrada con sus siete gatos a los que llama como a los siete colores del arcoiris, una de esas señoras que se inventan conversaciones con los fantasmas de sus ex, sola en el olvido, (como en la canción de Maná), y que lo mismo usa el quita esmalte para intentar suicidarse como la protagonista de “Cosas que nunca te dije” que para hacer performances rollo Marina Abramovic. Una intensa, una dramática, una Medea de la vida, una funambulista de los estados emocionales. Y hay muchas en el mundo del arte y la fotografía. Ahí va mi pequeña selección. (Antes, si queréis, os dejo el fabuloso momento del quita esmalte, dadle al play a partir del minuto 9.40).

1.- Vaya por delante que, como dice mi amiga M, muchas veces  detrás de una LDC (loca del coño) suele ir un PDC (pesado de los cojones). Que se lo digan a la ex señora de Rodin, Camille Claudel, que enloqueció hasta  dejar en punto muerto su carrera como escultora, igual de brillante que la del propio Rodin. Investiguen un poco sobre su vida y su obra y se quedarán prendados, sobre todo de la última.

2.- Otro caso claro de LDC es el de Dora Maar, una artista de mirada verde y larga que jugaba a la ruleta rusa con puñales entre sus dedos enguantados, fotógrafa surrealista y genial que además registró con su cámara todo el proceso de creación de “El Guernica”. Cuando Picasso la abandonó se enclaustró en un caserón sola y en silencio los últimos años de su vida. Que Picasso tenía lo suyo, por muy genio que fuera, lo sabemos todos. Primero se la llevó al huerto y luego al “convento”. Recomiendo este libro, “Dora Maar, con y sin Picasso” para adentrarse un poco más en su particular mundo.

3.- Pero no todas las maravillosas LDC del arte lo son por amor. Dice mi amiga C. que para ser creativo hay que ser sensible. Hipersensible. Y claro. Si por tu objetivo te entra a rebosar la luz y creas cosas hermosas la sombra acechará impaciente. Porque no hay luz sin sombra. Éso lo sabía bien la fotógrafa Diane Arbus. Para poder retratar esos gigantes desolados, esas mujeres decadentes, traga sables albinos, camareras de camping y jubilados nudistas tuvo que huir de la vida de niña rica a la que estaba predestinada y recorrer y perderse por los bajos fondos, disparando una y otra vez. Diane dejó maravillosas fotografías antes de ser arrastrada por el lado oscuro de la fuerza. Recomiendo esta biografía, no recomiendo el “biopic” fantasioso protagonizado por otra LDC, Nicole Kidman.

4.- Francesca Woodman . Tan joven. Tan loca. Tan creativa, la pionera de los selfies, su cuerpo desnudo en el espacio reducido, cubierto de hojas, en movimiento, sus pies, su largo pelo. Tan poéticamente triste su mensaje, con tanta fuerza. Es una de mis fotógrafas favoritas del mundo. Se suicidó lanzándose por una ventana y dejando este mensaje: Mi vida en este punto es como un sedimento muy viejo en una taza de café y preferiría morir joven dejando varias realizaciones… en vez de ir borrando atropelladamente todas estas cosas delicadas… Tenía 23 años. Llevaba desde los 13 autorretratándose. Merece mucho la pena conocer su obra.

5.- Y otra LDC que me dejó fascinada: Vivian Maier. Fabulosa retratista de pequeños grandes momentos, trabajó como niñera en Chicago desarrollando en secreto su vida como fotógrafa. Murió en el anonimato cuidada por los antiguos niños a los que ella cuidaba. No reveló muchos de sus carretes porque no podía pagarlos, pero continuaba haciendo fotos casi con obsesión y una sensibilidad increíble. En 2007 John Maloof descubrió sus más de 100.000 negativos sin revelar en unas cajas de un guardamuebles. Los retratos de Vivian de Nueva York y Chicago desde los años 50 hasta los 90 pasaron a ser descubiertos y reconocidos como un tesoro de momentos preciosos y precisos. Vivian decía: tenemos que dejar sitio a los demás. Esto es una rueda, te subes y llegas al final, alguien más tiene tu misma oportunidad y ocupa tu lugar, hasta el final, una vez más, siempre igual. Nada nuevo bajo el sol.

Algunas locas del coño son como flores raras, de ésas que a veces se pisan sin advertirlas, de esas que nacen y mueren sin lograr formar parte del ramo, flores raras dignas de la mejor corona, delicadas, excéntricas y llenas de luz. Algunas locas no lo son en realidad  y los locos son aquellos que no advierten que su fugaz paso por el mundo contribuye a hacerlo un poco más bello…

Dora adorada por Man Ray Camille Claudel esculpiendo en su atelier Vivian Maier Diane Arbus Francesca Woodman Marina Abramovic a favor de las LDC

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3 Comments

  • 3 años ago

    Me ha encantado!! Lo malo de las listas es que – por definición – siempre te dejas a alguien fuera… yo personalmente he echado de menos algo de “producto nacional”… Lucía Bosé se me ocurre a bote pronto…

    • 3 años ago

      Aunque ahora que lo pienso… nacional, lo que es nacional….

  • Laura
    3 años ago

    Erre, dear, yo es que a Lucía Bosé no la incluiría en mujeres artistas, esa señora de pelo azul para mí que es un poco fake 😉

    Un besazo, gracias por leernos siempre

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